
Pintar el piso entero o una habitación
Del salón que da a la calle al dormitorio que da al patio, cada cuarto con el tono que le va a su luz.
Pintura de pisos
Pintamos pisos, portales, fachadas y negocios en Burlada
¿El blanco de tus paredes ya no es tan blanco o los colores de casa se han ido apagando? ¿O tienes algún trabajo de pintura pendiente en casa, en tu comunidad o en tu negocio?
En Pintores Burlada pintamos pisos, portales, escaleras y fachadas, lacamos puertas, quitamos el gotelé y ponemos papel pintado, y también pintamos locales, bares, garajes y talleres para particulares, comunidades y negocios de Burlada y alrededores.
en el oficio de pintor
pisos, portales y locales pintados
la visita y el presupuesto
Pisos completos o una sola habitación, adosados y fachadas, portales y garajes de comunidad, locales, bares, oficinas y talleres. También lacamos puertas, alisamos el gotelé y ponemos o quitamos papel pintado. Cada servicio tiene su página, con cómo lo organizamos y qué hace que cueste más o menos.

Del salón que da a la calle al dormitorio que da al patio, cada cuarto con el tono que le va a su luz.
Pintura de pisos
Verjas, porche, contraventanas, fachada e interior, cada cosa cuando le toca y no todo a la vez.
Pintura de chalets
Del bloque de ocho plantas al adosado de dos, con grietas y balcones reparados antes de pintar.
Pintura de fachadas
Puertas de cuarterones, marcos y armarios empotrados, renovados sin cambiar la carpintería.
Lacado de puertas
Rascar o tapar el gotelé y reparar lo que escondía: fisuras, rozas antiguas y parches.
Quitar gotelé
Retiramos el papel de hace décadas y dejamos la pared lista para pintar o empapelar de nuevo.
Papel pintado
Bajos largos con escaparate delante y poca luz al fondo, pintados para que parezcan más amplios.
Pintura de locales
Escaleras de muchas plantas, portales reformados tras el ascensor y patios interiores.
Pintura de comunidades
Despachos, gestorías y academias en bajos y entreplantas, con acabados sin reflejos.
Pintura de oficinas
Techos amarillos, paredes de barra y comedores, pintados en los días de cierre.
Pintura de bares
Paredes con humedad y salitre, pilares y señalización de plazas en garajes de bloque.
Pintura de garajes
Suelos de taller que aguantan aceite, exposiciones de coches y estructura metálica.
Pintura de navesLo que más pintamos son pisos, y en Burlada eso quiere decir casi siempre un piso en bloque: el que se ha heredado y se renueva antes de entrar a vivir, el que se va a alquilar, el de Erripagaña que llega a su primera pintura completa o el salón que se quiere aclarar. En cada servicio te contamos qué incluye el trabajo, cuántos días suele llevar y qué hace que cueste más o menos.
Burlada es de los municipios más densos de Navarra: más de veintiún mil vecinos en poco más de dos kilómetros cuadrados, y casi todas las viviendas son pisos. Eso cambia la forma de trabajar. Pensamos en el portal, en el ascensor o en la escalera por la que sube el material, en los vecinos con los que nos cruzamos y en la luz de cada habitación, que no es la misma en la fachada que en el patio.
Para empezar, nos acercamos a ver lo que hay que pintar. Es la forma de darte un precio cerrado, que no cambia a mitad del trabajo. Vamos a la hora que te venga bien, también por la tarde, y ni la visita ni el presupuesto se cobran.
Dinos qué necesitas y te preparamos un presupuesto gratuito y sin compromiso, después de verlo.
Vale igual para un piso entero, un portal o una sola habitación.
Una llamada para empezar, sin papeleo
Nos dejas tus datos por teléfono, en el formulario o por WhatsApp y te llamamos. Ahí mismo puedes preguntarnos por pinturas, colores o plazos, y buscamos un día para ir a verlo.
La luz de tu casa decide el tono
En un piso con habitaciones que dan al patio no sirve el mismo blanco para todo. Te proponemos cada tono pensando en la luz que entra en cada cuarto, y si dudas, lo probamos en tu pared antes de decidir.
Lo que se acuerda es lo que se hace
Los materiales, los días y lo que incluye el trabajo quedan hablados antes de empezar. Si al apartar un mueble o rascar una pared aparece algo que no se veía, paramos, te lo enseñamos y decides tú antes de seguir.
El portal y los vecinos también cuentan
En un bloque, pintar un piso es también subir material, cruzarse con los vecinos y usar el ascensor o la escalera. Protegemos cabina, rellano y paredes por donde pasamos, y cada tarde dejamos las zonas comunes como las encontramos.
Te avisamos si el problema no es de pintura
Hay problemas que la pintura solo tapa unas semanas: una filtración que sigue activa, una fisura que no deja de abrirse, el salitre de una planta baja. Te explicamos qué pasa y qué oficio conviene llamar, aunque ese día no pintemos nada.
Seis pasos en los que siempre sabes qué viene después. El precio y los días los conoces antes de que empecemos.
Nos cuentas de qué trabajo se trata
Por teléfono, por WhatsApp o con el formulario. Con saber si es un piso, un portal o un local, y en qué parte de Burlada o de alrededor está, ya podemos buscar un día para verlo.
Te llamamos
Hablamos de lo que necesitas y buscamos un hueco para ir a verlo, también a última hora de la tarde. Si tienes dudas de pintura o de plazos, ahí mismo te las resolvemos.
Vemos el trabajo
Una visita corta: paredes, techos, la luz de cada habitación y, si es un bloque, cómo son el portal y el ascensor. Te decimos qué hay que preparar y qué acabado conviene.
Precio y calendario
Te pasamos lo que cuesta y cuántas jornadas calculamos, para que puedas organizarte con el trabajo, las vacaciones o una mudanza.
Tonos decididos antes de empezar
Si dudas entre dos colores, se prueban en tu pared y se miran con tu luz. Así el primer día nadie improvisa con el bote abierto.
Pintamos y lo revisamos juntos
Casa y zonas comunes protegidas, todo recogido cada tarde y una vuelta final contigo. Te dejamos el sobrante con su referencia para futuros retoques.
Burlada pasó de unos 3.500 vecinos en 1960 a más de 13.000 en 1970, y ese salto se construyó en bloques: más de un tercio de los pisos del municipio es de aquella década. Desde 2011 se le suma Erripagaña, con edificios nuevos y altos. Son dos maneras muy distintas de vivir en un piso, y también de pintarlo.
El bloque de los años sesenta
Ocho, nueve o diez plantas, patios interiores y pisos alargados que dan a la calle por un lado y al patio por el otro. En esos edificios la luz cambia muchísimo de una habitación a otra, y el mismo blanco se ve luminoso en el salón y gris en el dormitorio del fondo.
Muchos siguen con el gotelé de siempre, las puertas originales de madera maciza y radiadores de hierro. Y en bastantes el ascensor llegó tarde o todavía no ha llegado, así que el material sube por la escalera.
El bloque recién estrenado
En Erripagaña los primeros vecinos llegaron en 2011 y hoy vive allí cerca del veinte por ciento de la población de Burlada. Son bloques altos, con pisos más amplios, mucha ventana y garaje debajo.
Aquí lo habitual es la primera pintura completa después de los primeros años de uso, el cambio de color de las puertas de serie y los portales y garajes de comunidad que empiezan a pedir su primer repaso.
Lo que cambia al pintar dentro de un bloque
Pintar un piso en un edificio de muchas plantas es pensar también en lo que hay al otro lado de la puerta. Si la comunidad lo pide, avisamos del uso del ascensor, protegemos la cabina y el rellano, subimos por la escalera cuando no queda otra y dejamos el portal como estaba. Los vecinos apenas tienen que notar que estamos trabajando.
Blancos rotos cálidos antes que blancos fríos. Con poca luz natural, un blanco azulado acaba pareciendo gris. Uno con un punto de beige o de marfil mantiene la sensación de claridad.
Mate en las paredes. Difumina la luz y no hace brillos con la lámpara encendida, que en esos cuartos se enciende muchas horas al día.
El techo, blanco puro. Es la superficie que más luz devuelve hacia abajo, y en una habitación interior se nota más que en ninguna otra.
El color, frente a la ventana. Si quieres un tono con más carácter, ponlo en la pared que recibe la luz de cara y no en la que queda a contraluz.
Lo mismo nos llaman para un piso que para el portal del bloque o el taller del polígono. Esto es lo que pintamos y dónde, empezando por la propia Burlada.
En Burlada pintamos de un extremo a otro: el casco viejo junto al Arga, la calle Mayor y sus bloques, las calles de alrededor de la Ermita y Erripagaña. Casi todo lo que nos entra es vivienda, y casi toda es piso.
Pero no solo. La calle Mayor está llena de bajos comerciales y bares, y al noroeste del municipio están los polígonos de Iturrondo y Mugazuri, ocupados sobre todo por talleres y concesionarios de coches, con suelos, exposiciones y oficinas que también pintamos.
Pamplona y los demás municipios de la Cuenca
Entre Burlada y Pamplona no hay una frontera que se vea: por la cuesta de Beloso o por Erripagaña se cambia de municipio sin darse cuenta, así que trabajar en la capital es como hacerlo aquí. De la misma manera vamos a Ansoáin, Berriozar y Artica, en el norte de la Cuenca, y a Barañáin, Noáin y Beriáin, al oeste y al sur.
En cualquier punto de la comarca el presupuesto se prepara igual, y la visita se busca en el hueco que mejor te venga.
Villava, Huarte y el valle de Egüés, lo que tenemos más cerca
Villava continúa a Burlada sin que se note el cambio de municipio. Huarte duplicó su población en la primera década de este siglo, con urbanizaciones nuevas junto a su casco. Y en el valle de Egüés, del que Burlada formó parte hasta 1970, están Sarriguren, Olaz, Gorraiz, Badostáin y Egüés: bloques de vivienda protegida en Sarriguren, adosados y chalets en Olaz y Gorraiz, y casas de pueblo en Badostáin y Egüés.
Y si tu localidad no aparece por ningún lado, dinos cuál es: la lista no es cerrada y lo más probable es que lleguemos.
Precio, plazos, vecinos y cómo organizamos el trabajo: lo que más nos preguntan.
No hay un precio único, porque lo que más lo mueve no son los metros sino el estado de paredes y techos. Agujeros, golpes, gotelé o pintura vieja que se pela llevan preparación, y eso son horas. También cuentan los techos, la carpintería, un cambio a un color intenso y algo que en Burlada se olvida a menudo: si el portal tiene ascensor. Por eso preferimos verlo antes: vamos a casa sin coste y te damos un precio cerrado, que no se mueve después.
Porque lo que más cambia el precio no se aprecia por teléfono: el estado real de paredes y techos, lo que hay debajo de la pintura, si aparecen fisuras o humedad. Viéndolo te damos un precio cerrado, que es el que pagas al final, sin sorpresas a mitad de trabajo. La visita es corta, a la hora que te venga bien, gratuita y sin compromiso.
Sí, y en Burlada hay bastantes: en muchos bloques de los años sesenta el ascensor llegó tarde o todavía no ha llegado. Subimos el material por la escalera con cuidado de no marcar paredes ni barandilla, y lo tenemos en cuenta en el precio desde el principio. El trabajo es el mismo; solo cambian las horas.
Un blanco roto con un punto cálido y acabado mate es la apuesta más segura. Los blancos fríos se ven grises con poca luz y los colores oscuros la terminan de apagar. Lo mejor es probar una muestra en tu pared y mirarla a la hora en que más usas ese cuarto.
Las dos cosas, y algo más: el barrio se reparte entre varios municipios, y la mayor parte de su superficie es de Burlada. A nosotros no nos cambia nada. Pintamos igual a un lado y a otro de la línea municipal, y muchos de sus pisos, habitados desde 2011, están llegando ahora a su primera pintura completa.
Sí. Portales, escaleras, rellanos y patios interiores, muchos en bloques de ocho y diez plantas. Vemos las zonas comunes con quien lleve el tema en la comunidad, preparamos un presupuesto que la junta pueda estudiar y organizamos el trabajo para que los vecinos entren y salgan con normalidad.
Te llamamos para que nos cuentes con calma qué quieres pintar. En esa conversación puedes preguntarnos lo que necesites y buscamos juntos un día para ir a verlo.
No. Los grandes los apartamos al centro de cada habitación y los tapamos nosotros. Lo que sí ayuda es que guardes lo pequeño y lo delicado: cuadros, figuras, libros. Si pintamos el piso entero con los techos, es más cómodo que esos días la casa esté libre; para un cuarto o el pasillo no hace falta.
Un piso de tamaño normal con las paredes en buen estado se resuelve en pocos días. Donde se va el tiempo es en preparar: tapar, lijar, sellar manchas y esperar a que seque cada capa. Cuando te damos el precio te decimos también cuántas jornadas calculamos para tu caso.
Lo primero es averiguar si el agua sigue entrando o si es la marca de algo pasado, como la crecida del Arga de diciembre de 2021 en la zona baja del municipio. Si sigue entrando, hay que resolverlo antes de pintar, y te lo decimos. Si la pared ya está seca, se trata el salitre y se pinta con productos que la dejen transpirar.
En Villava y Huarte, que están pegadas, y en el valle de Egüés: Sarriguren, Olaz, Gorraiz, Badostáin y Egüés. También en Pamplona, Ansoáin, Berriozar, Barañáin y el resto de la comarca. Si tu localidad no aparece, pregúntanos y te decimos si llegamos.
A nada. La llamada, la visita y el presupuesto no se cobran, tampoco si al final no lo haces o lo dejas para más adelante. No te vamos a perseguir con llamadas: compara con calma y decide cuando quieras.
Con tu nombre, un teléfono y un par de líneas sobre el trabajo tenemos suficiente para llamarte y darte presupuesto.
Teléfono
848 86 42 72Dirección
C. Merindad de Sangüesa, 2, 31600 Burlada, Navarra
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